A little peace...

julio 27, 2016



Salí corriendo del apartamento… Demasiada calor, me faltaba la luz, mis pulmones pedían brisa marina, mis oídos el murmullo del mar, mi mente me pedía serenidad.
Conduciendo con los dedos cruzados esperando no encontrar a ningún ser humano en mis rocas secretas, aunque a estas alturas del verano en Ibiza no es algo fácil. Tuve suerte de poder encajar el coche entre los demás. 

Decidí seguir un caminito que parecía bordear el pequeño acantilado ya que donde me gusta ponerme normalmente, había gente. Después de caminar unos pocos minutos vi de lejos una playita de rocas que estaba bastante escondida y apenas se veía desde arriba. Bajé escalando como pude y crucé unos pocos metros por el agua… 
Y allí estaba, el pedacito de paraíso.





Después de montar mi "retiro" y sentarme para admirar el horizonte no pude evitar una sonrisa al confirmar de nuevo que el ser humano es tan social! Había un grupo de yates y veleros uno junto al otro como si estuvieran en un parking invisible, uno al ladito del otro aun que estuvieran listos para cruzar el atlántico. 

Por fin tumbada en las piedras, escuchando a Laurent Eyquem con el murmullo del mar de fondo, el calor del sol abrazando mi cuerpo… Empecé a relajar cada músculo de mi cuerpo y poner la mente en blanco.



I left the apartment in a rush… It was too hot, I was missing the light, my lungs were gasping for the breeze from the sea, my ears the sound of the waves, my mind demanded serenity.

Driving with crossed finger hopping not to find no human being on my secret rocks, but at this time a year in Ibiza, its not easy. Luckily I could squeeze my car among all the others.
I decided to follow a small path next to the cliffs as at the place where I like to go was already full with people. After walking a few minutes I saw at the far a tiny rocky beach that was quite hidden and wasn't easy to see from the top.

I climbed down the cliffs and went through a few meters of water… And there it was... My tiny bit of paradise.

After settling my little retreat and sit down to admire the horizon, I couldn't avoid smiling confirming again the human being is very social. There was a group of yachts and sailing boats next to each other like they would be in an invisible parking, one next to each other even if some of them were ready to cross the Atlantic sea.




Finally laying on the rocks, listening to Laurent Eyquem and the waves in the background, the warmth of the sun embracing my body… I started to relax every muscle of my body and leave my mind in blank.



Have a nice week,

xxx
Burke

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